
Cuando yo salí de la escuela, una de mis tías llegó por nosotros; después nos llevó a su casa, luego llegó un tío y nos llevaron con mi nana. Cuando llegamos, mi mamá estaba llorando y nosotros: mi hermano y yo empezamos a llorar. Al otro día, mi mamá se fue a la casa de mi otra nana, en donde estaba mi papá. Un tiempo después, mi tío nos llevó para allá y vimos a mi papá en una caja, estaba muerto y yo salí de ahí para no verlo. Después fuimos al entierro, y mi mamá y todos estábamos llorando.
Cuando estaban velando a mi tío en su casa, yo me acuerdo que lloraban muchos, lloraban más las mujeres; y mi nana se desmayaba a cada rato. Yo sentía miedo de que les pasaran ataques, y que se murieran y luego que a ellos los pusieran en el cajón de muertos.
Yo quería mucho a mi tío Pedro, y un día nos avisaron que no le encontraban; yo me puse muy nerviosa, y mi papá y sus hermanos fueron a buscarlo. Y nos avisaron que lo habían hallado muerto en un arroyo, y cuando fuimos a la velación yo me asusté mucho porque tenía miedo que a mi abuela le pasara algo.
Ayer fui a un funeral de un tío que le decían Montoya. Mis primos, sobrinos, y yo nos sentíamos mal a pesar de que no jugaba con nosotros; y veía la televisión en blanco y negro, y con eso nos aburría. Ahora nadie quiere entrar a su cuarto porque les da miedo. Anoche yo entré un rato al cuarto porque mi primo malcriado iba a poner un disco de música de halloween, y la dueña del disco no lo dejó porque era mala educación y falta de respeto para su tata.