Boletín Informativo, de expresión libre y creativa para padres, niños, familiares y amigos.
Hermosillo, Sonora, México.
“Compasión” Abril 2015



Ampliación de la imagen para apreciar algunos detalles al interior de la pieza.




“Compasión” Abril 2015
Dra. Ana Silvia Figueroa-Duarte
La pieza fue realizada con los siguientes materiales: en la elaboración del cuenco se empleó papel reciclado, pasta de fibra y pinturas de cera; al interior de éste, imágenes encontradas e impresas en papel de bolsas de té recicladas y posteriormente pintadas; fotografía impresa en papel bond, y otros materiales encontrados, sobre una base de cartón pintado con gesso negro.
           El tema de la compasión fue pensado como un aspecto vital para la transformación de la sociedad; principalmente por el ambiente de violencia, degradación y desigualdad en el que nos encontramos. Y por tratarse del principio ético fundamental de las relaciones con otros y con todos los seres vivientes.
           El término compasión proviene del latín compassio que significa 'acompañar'. La compasión es lo que permite al ser humano dejar, al menos por un instante, de pensar en sí mismo para pensar en el otro, incluso cuando el sufrimiento no corresponde a la persona que siente compasión.
           Es lo que hace que alguien sienta o busque acompañar al otro; nace del sentido de igualdad y de interconexión. Es la antítesis de los aspectos destructivos del ser humano y surge a partir de un sentimiento de solidaridad que anhela la felicidad y el desarrollo mutuo. Es estar en la capacidad de 'ayudar a los otros en la forma correcta'; de mirar al otro y ver qué afecta su existencia para manifestarnos de forma positiva, remover obstáculos, desarrollar sus cualidades genuinas.
           El amor compasivo genuino consiste en el fortalecimiento del prójimo como ser humano, y en ayudarlo a desarrollar fuerza y ánimo para superar los problemas. Aquellas personas que están imposibilitadas para sentir compasión, suelen ser quienes pasaron por algún trauma o dolor tan grande y constante que les impide sentir piedad por los demás.
           La pieza se inspiró en la imagen de Guan Yin, una deidad china, su nombre significa “Quien escucha el llanto del mundo“. La incorporamos por sus características simbólicas de representación de la compasión. Se dice que comprende los sentimientos de temor y responde a las peticiones de ayuda con su compasión. Se le venera por su interés en ayudar, particularmente a los niños y sus madres; y como una figura materna protectora: Cualidades tan necesarias de promover y desarrollar en la actualidad, en nuestro medio.